Aquí Fray Cobayo reportándose desde el colorido y alegre rancho de los sinsabores. Dentro de unas horas comenzará a llover. Y hasta ahora, nada importante ha pasado. Sólo el pequeño detalle de estar un poco más magulladito que antier. Fray Cobayo A.C. le da las gracias a seguros ING por rescatarlo de las fauces viles de una neandertal regordeta cara-de-pendeja conductora de Cuatitlán Itzcalli que se estampó contra la unidad en la que él viajaba. Fuera de eso, la misma pesadez de siempre. Uyuyúy, pero eso sí, tengo supernuevos tennis nuevos que parecen viejos, recién compraditos en la supermega plaza del calzado de León Guanajuatolandia. El cielo nublado ruge. El pseudoperro se pone más neurótico que de costumbre y pseudoperro dos se esconde debajo de una mesa. Primo Bienportadito platica con la Señora. Peripecias del viaje y detallitos morbosos de la colición. Nada que reportar. ¿Por qué desear una vida simple es tan complejo?Estoy cansado. Psuedoperro neurótica viena chingar; requiere mi atención. Se la concedo y se larga. Pero ey, jugué boliche. Divertidito. Pero sólo eso. Intenté videarme con Jade y Parlix No-consumo-cocaína. Peor fue imposible verlas. A lo más caminé como pendejo por toda Plaza Universidad. Así decido concluir este post que ni és.
1 comentarios:
Lo saludo desde las Tierras Bajas. Aca las colegas no cantan tan mal las rancheras: viven en el campo(que por otro lado es bellisimo) y ya se sienten abandonadas de la mano de Dios... Espero no se desanime tan feo...
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